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viernes, 4 de enero de 2019

Crowfunding y la literatura: Editorial Tandaia

Crowfunding y la literatura: Editorial Tandaia

El sistema de crowfunding, también llamado micromecenazgo o financiación colectiva, es un mecanismo colaborativo de financiación de proyectos. Este sistema también tiene su actuación en la literatura. Hoy os traigo el ejemplo de la Editorial TandaiaDentro de la filosofía de Tandaia, en su afán por buscar nuevos modelos, está el contar con autoras y autores dinámicos con (al menos) tanto entusiasmo como la editorial a la hora de promocionar su obra, y también, igualmente importante, desean conocer la opinión del público antes de lanzar un título con independencia de lo favorable que pueda ser la opinión de la editorial sobre el mismo.

Para ello, ponen a prueba la práctica totalidad de las novelas en preparación para valorar si en verdad merecen estar en su catálogo. Campañas de un mes de duración en las que buscan que se realicen en torno a cincuenta reservas de la obra en cuestión... Tanto en su web como aquí os pongo las obras que actualmente están en este sistema. Podéis pinchar en las palabras "ENLACE" para acceder a sus fichas en la web. Allí podréis ver lo que los libros ofrecen y cómo poder contribuir con su salida en papel, pues hay diversas ofertas.

miércoles, 10 de octubre de 2018

Iniciativa: #LeoAutorasOct

#LeoAutorasOct para visualizar a las autoras y sus obras

Buenas, bibliotecarios. Octubre es el mes dedicado a leer exclusivamente a autoras de todos los tiempos y lugares. La Gran Biblioteca de David quiere seguir esta genial iniciativa que comenzó en Twitter con LeoAutoras así que a través de mi twitter, instagram y facebook estamos dando a conocer cada día a una autora. También vamos a poner la lista aquí para que echéis un vistazo a todas ellas:

jueves, 28 de junio de 2018

La literatura homosexual desde el siglo XX

La literatura homosexual desde el siglo XX


Con motivo del Día Internacional del Orgullo LGTBI (28 de junio) hemos querido homenajear a todos ellos con este pequeño artículo.

Antes que nada, ¿qué es la literatura homosexual? ¿realmente existe una literatura homosexual? No vamos a entrar aquí en el debate sobre la existencia o no de este tipo de literatura. Solo diremos que tradicionalmente algunos críticos han llamado literatura homosexual a aquella escrita por hombres y mujeres homosexuales y heterosexuales que tratan el tema de una manera explícita.

martes, 19 de junio de 2018

La literatura vampírica: su evolución desde Drácula (y Parte VI). Final

La literatura vampírica: su evolución desde Drácula

4. El vampiro: sexo, reproducción y vampiros híbridos

Siempre se ha considera al vampiro como un ser asexuado. Pero lo cierto y verdad es que estos seres también tienen sus sentidos sexuales desarrollados. “Hasta los vampiros tienen necesidades sexuales. La sangre y el sexo siempre han estado íntimamente relacionados y la ingestión de sangre a veces les proporcionaba sensaciones parecidas a prolongados orgasmos” (1). Vemos que la relación de Bella y Edward está fuertemente cargada con un toque romántico, pero a medida que va avanzando la saga ya vemos un toque de pasión sexual, carnal. Esto se desencadena con la boda de ambos (2) donde, en la isla de Esme, los dos consumen el matrimonio (siendo ambos vírgenes hasta la fecha). El sexo en esta ocasión es descomunal, apasionado, salvaje hasta cierto punto: “Carlisle me explicó que era una sensación poderosa, que no se podía comparar con nada. Me dijo que el amor físico no se debía tomar a la ligera, porque siendo nuestros temperamentos tan estables, las emociones fuertes pueden alterarnos de forma permanente” (3). Más apasionado será una vez que Bella sea transformada.

El vampiro es, por esencia, un cuerpo muerto sin fluidos humanos. Esto ha sido así a lo largo de la tradición literaria europea pero entre finales de siglo XX y primeras décadas del XXI esta faceta ha cambiado. Ya los vampiros pueden tener descendencias, o al menos los hombres tener hijos a través de mujeres humanas. Si lo miramos bien, esto no es un tema novedoso, aunque sí en la literatura, pues en el cine el tema de la descendencia vampírica ya existía. Recordemos, por poner un ejemplo destacado, la película La hija de Drácula (1936) dirigida por Lambert Hillyer.

lunes, 18 de junio de 2018

La literatura vampírica: su evolución desde Drácula (Parte V)

La literatura vampírica: su evolución desde Drácula

2. El vampiro: habilidades y poderes

Con esta nueva vida, el vampiro va adquiriendo nuevas habilidades que, o bien no tenía en su forma humana o bien se revitalizan en su forma vampírica. Nos referimos a la agilidad, la rapidez, el sentido de la orientación y la supervivencia, la vista, el oído y el olfato, los grandes reflejos, la gran resistencia, la fuerza, etc. En Gothika, Analisa descubre sus nuevas habilidades del siguiente modo:

“Una de las primeras cualidades que descubrió acerca de su nuevo estado fue que había cobrado una asombrosa agilidad. Tras probar la sangre de la niña comprobó que era capaz de correr y saltar de manera sorprendente. (…) Otra de las cosas que averiguó fue que había desarrollado la capacidad de ver a la perfección en la más absoluta oscuridad. Esto, junto con su nuevo sentido de la orientación, le permitió buscar refugio en un antiguo molino derruido” (1).

En la saga Crepúsculo, los vampiros pueden correr a más de ciento sesenta kilómetros por hora (2) y son capaces de levantar objetos muy pesados, hasta cien veces más pesados que sus propios cuerpos. La piel de estos es mucho más dura que el granito, lo que se traduce en que sus cuerpos sean prácticamente indestructibles.

El vampiro ejerce una gran influencia sobre su víctima, como podemos ver en el ejemplo claro de Berenice: “luché en vano contra su extraña e irresistible influencia [los dientes de Berenice] (…). Los ansiaba con un deseo frenético (…). Ellos, ellos eran los únicos presentes a mi mirada mental” (3), nos dice el protagonista.

La mente y su control es propio de la estirpe de los señores de la noche: los vampiros. Raro es aquel que no posea este poder, aunque los hay como ya mencionaremos a continuación. Por poner primero un ejemplo, Analisa ejerce sobre Violeta, una humana que se convierte en criada de la no muerta, un poder descomunal. “Víctima de un terrible ‘hechizo’, Violeta hizo todo cuanto Nébula [Analisa] le ordenó” (4). Este poder mental está reforzado por la voz: “su voz era firme, pero suave. El poder de su mirada era hipnótica y su voz… Aquella voz sonaba como un arrullo, como una canción de cuna” (5).

domingo, 17 de junio de 2018

La literatura vampírica: su evolución desde Drácula (Parte IV)

La literatura vampírica: su evolución desde Drácula

1. El vampiro: aproximación a su concepto y definición (III)

Por último, hay muchos mitos a lo largo de todas las novelas que se van eliminando a medida que avanzamos en nuestro tiempo. El máximo exponente de los mitos es Drácula: no se refleja en el espejo (pues no tiene alma), no soporta ni el ajo ni cualquier símbolo cristiano (como la cruz), puede adoptar la forma de un animal, no sale a la luz del sol, se alimenta de sangre humana única y exclusivamente y tiene la piel muy blanca. En cuanto al espejo, recordemos un episodio de Drácula:

“Cuando colocaba mi espejito en la ventana para afeitarme, sentí una mano en mi hombro. Y oí la voz del conde que me decía: ‘Buenos días’. Como comprenderán, me asusté, pues no le había visto entrar, a pesar de que a través del espejito se divisaba perfectamente toda la habitación a mis espaldas (…). Me volví de cara al espejo para asegurarme de que no me equivocaba. Esta vez no habría dudas, pues el hombre estaba junto a mí; podía verlo por encima de hombro. ¡Pero no se reflejaba en el espejo!” (1).

Vemos que el vampiro duerme en su ataúd (conde Magnus, Drácula, Camila, Lucarda, Cuervo, Leticia, Ludolfo y Rüdiger y su familia). Otros tanto vampiros sí que duermen pero no en ataúdes sino en camas normales. Stefan, en cierta ocasión, ve alterado sus horarios de sueño ya que se apunta al instituto: “por lo general tenía un sueño intranquilo por las noches; no era su hora natural de dormir” (2)

viernes, 15 de junio de 2018

La literatura vampírica: su evolución desde Drácula (Parte III)

La literatura vampírica: su evolución desde Drácula

1. El vampiro: aproximación a su concepto y definición (II)


En cuanto a los dientes, Berenice los tenía “largos, estrechos, blanquísimos, con los pálidos labios contrayéndose a su alrededor” (1). En resumidas cuentas, el vampiro tradicional tiene unos dientes afilados y puntiagudos (2). Un dato curioso es aquello que nos cuenta El mundo flotante: “los colmillos solo nos crecen cuando vamos a morder a alguien” (3). Sin embargo, un libro posterior de esta misma saga Camila dirá que “a los vampiros no nos crecen los colmillos como en las películas, aunque algunos se ponen postizos (…) antes de morder a sus víctimas” (4). Es un dato contradictorio, a no ser que los vampiros más antiguos tuvieran esta facultad y los jóvenes no.

Los ojos es otro aspecto que tenemos que mencionar. En Berenice vemos que los “ojos no tenían vida ni brillo y parecían sin pupilas” (5) y Stefan “tenía los ojos verdes. Verdes como hojas de roble en verano” (6). De todos ellos el color que más destaca es el rojo (7), sobre todo si el vampiro está hambriento o enfadado. Esto último aparece en Gothika cuando Darío ve, de joven, a uno: “¡Eran rojos como carbones ardientes! Aquélla no era una persona, ¡tenía el rostro desdibujado!” (8).

La propia Analisa también sufre estos cambios de tonalidades en los ojos: “de repente, observó [sor Angustias] algo raro en la joven. Ésta la miraba fijamente, como una cobra a su presa. Sus ojos le produjeron escalofríos. Por un momento habría jurado que cambiaban de color tornándose rojos. ¡Aquella mirada había logrado asustarla!” (9).

La literatura vampírica: su evolución desde Drácula (Parte II)


La literatura vampírica: su evolución desde Drácula

1. El vampiro: aproximación a su concepto y definición (I)

Comencemos esta pequeña investigación hablando de qué es un vampiro. Aquí solo trataremos a los auténticos vampiros, dejando de lado a los híbridos que comentaremos en la parte correspondiente a la reproducción de estos seres. Para dar una definición nos hemos basado en las propias aclaraciones que se hacen en algunas de las novelas mencionadas arriba. Hoffmann en su cuento de terror titulado Vampirismo define el vampiro, a través de su persona Sylvester, diciendo que “un vampiro no es sino un muerto viviente que bebe la sangre de los vivos” (1). Si avanzamos en su lectura, Lothar, otro de los personajes, también explica la esencia de un vampiro diciendo que “un vampiro no es sino un sujeto maldito que se hace enterrar, como si hubiera muerto, y a poco se levanta de la tumba y succiona la sangre de los durmientes, quienes se transforman así también en vampiros” (2).

Pero quizás la definición más amplia que podemos encontrar es aquella que nos transmite Davidson a través de su Il signore dei vampiri al decir, a través del doctor Dale experto en la materia, que:

La literatura vampírica: su evolución desde Drácula (Parte I)

La literatura vampírica: su evolución desde Drácula

Hace unos años, en mi último año de carrera, tuve una asignatura que era Literatura Universal. En ella tuvimos que hacer un trabajo final sobre algún tema estudiado o sobre un libro de algún género estudiado. Yo decidí hacer un estudio de la literatura de vampiros desde Drácula, analizando la evolución de la figura del vampiro y de todo lo que a este rodea. El trabajo que presenté se llamó "De personaje medieval a personaje clave de la literatura gótica: Drácula, el vampiro y su evolución en la literatura vampírica". Además ese año fue la eclosión de Crepúsculo. Por lo tanto, hablar de vampiro es también hablar del género gótico. Y aquí viene mi trabajo que, por su extensión, lo he dividido en varias partes:

NOTA: este trabajo está protegido por ley y depositado en la Universidad, por lo que sería ilegal tomar total o parcialmente contenido de la misma sin la autorización del autor o, al menos, sin la cita correspondiente.

*  *  *  *

“Y vi  que la mujer se embriagaba con la sangre de los santos y con la sangre de los mártires de Jesús, y me asombré grandemente al verla” (1). Así comenzamos este pequeño estudio, que no es más que una aproximación de lo que podría ser un trabajo más extenso y con múltiples puntos de vista. Nuestra intención es analizar la figura del vampiro desde Drácula hasta el siglo XXI, donde el personaje también se ha visto modernizado con el tiempo. Para ello nos vamos a basar en una serie de novelas y cuentos góticos o de terror que hemos considerado más relevantes o apropiados.